Era una mañana de esas que quisieras no haber tenido nunca. Un mal dormir, a causa de una discusion tonta con el marido. Un despertar con un sueño imposible, que apenas te permite levantarte por instrumentos. Para colmo un hijo, engendro, chamaco, escuincle chaval, enano o demonio, al que no hay forma de levantar, es como si ivernara. No encuentras que ponerte, este pantalón no, porque me lo puse ayer, con esta blusa parezco ballena, dios estos zapatos son muy incomodos, ufff que calor infernal, un verano prematuro, el solo hecho de vestirme me hace sudar. Pareciera que no me hubiese bañado y acabo de salir de la ducha, un grito ya desesperado de MOCOSO ENDEMONIADO O TE APURAS O TE QUEDAS QUE ES TARDE YA!!!!!!
Sales a toda prisa y acabaramos, un automóvil no se de quien demonios, estorbando las salidas de las cocheras, por dios y yo con 10 minutos de retraso. A empezar a tocar timbres, por fin la dueña aparece, caminando con una pachorras**** que tienes ganas de matarla, una discusion acalorada por que la santa mujer no entiende que no debe bloquear cocheras. Una salida acelerada y aunque no lo creas, olvidas al chiquillo en el estacionamiento, subes de nuevo , el condenado esta tan dormido que se recarga en otro auto y ni se entrea que he arrancado, yo
entre las discuciones y la prisa presupongo que se ha subido , pero al recorrer unos metros, Oh sorpresa nada de niño , volteas y esta comodamente somnoliento sobre el carro del vecino.
Por fin salimos los dos a toda prisa, el calor se hace mas intenso y apenas son las 7.20 de la mañana, el tráfico imposible, con ganas de apretar un boton y que el auto volara.
Venga señora muevase, que la luz esta en verde, epaaaa si pasale total la calle es tuya so ca.............., en fin ya sabes lo cotidiano en estos casos, yo cuando subo al automóvil me transformo en un ser despreciable, que quisera desaparecer a todo auto que se atraviese en mí camino......... y mi hijo, hay mi hijo, completamente dormido, drogado, en el asiento trasero sin enterarse de nada. Menos mal porque como le diga a su padre la cantidad de leperadas *** que su madre va diciendo mientras maneja, me deja de dirigir la palabra un mes completo jajajajajaja.
La vuelta acostumbrada sobre avenida Guadalupe, la luz roja, y de pronto ante mí, él, un ser diferente, que sobresale de todos los demás, alguien que quizás debiera de pasar desapercibido, pero que me dirige una mirada llena de luz y una sonrisa que por arte de Magia me ha hecho olvidar todo lo pasado desde que desperté esta mañana.
-Buenos dias Niña, dios te bendiga, gustas comprar algo-
Se llama José Guadalupe, y es un vendedor de golosinas, que todas las mañanas esta en la misma esquina, regalando lo que no se puede comprar, la sonrisa mas bella y tierna que puedas imaginar.
Don José Guadalupe es un hombre muy mayor, tiene todos los años sobre sus hombros, un andar peculiar y camina muy deprisa como si brincase con un ritmo al compaz de su sonrisa y unas ganas de vivir como pocos. Tenía que conocerlo mejor, que es lo que tiene ese personaje de mi ciudad que provocó en mi tanta paz y tanta alegría? Una mañana, que iba con un poco más de tiempo y ansiosa de encontrarme con él, me orillé y toqué la bocina pidiendole se acercara , para charlar, aunque fuese unos minutos. Supe que vive muy lejos de ahí, que todas las mañanas toma tres autobuses para estar en esa esquina a las 7 en punto , vender sus golosinas y regresar presuroso, pues su esposa, que según pude apreciar, por como habla de ella es su alegría, esta muy enferma, tiene deabetes y casi esta ciega y una vecina puede ayudar a cuidarla pero solo unas horas por la mañana.
De pronto sentí que un escalofrío recorrió mi piel, yo que salía despotricando cada mañana peleándome por el tráfico y gritándome con cuanto cafre se me aparecía, era muy afortunada, conocerlo me llenó de paz y de sabiduría. Verlo ahí a pesar de todos sus problemas no solo ganandose el pan que ya es bastante mérito a su edad, sino regalando vida y luz a todo el que la necesite, me hizo recordar las cosas importantes de la vida. La salud de mis hijos, la tranquilidad de que siempre tendrán comida sobre la mesa un techo donde vivir y ropa que los abrigue. Me sentí tan pequeña ante ese ser extrañamente maravilloso. Desde aquella mañana siempre hubo un paquete de goma de mascar en mi bolso de mano y una enorme sonrisa llena de luz, en mi corazón. El tiempo fue pasando y una mañana Don José Guadalupe no estaba como cada mañana en su esquina, así pasó una semana y me empecé a llenar de angustia, me hacía falta su saludo, poder estrechar su mano aspera llena de arrugas y durezas, por los años de lucha del día día. Me atrevo a preguntar a otro de los vendedores y según supe, nuestro querido don José estaba enfermo, tuvieron que intervenirlo de una hernia, pero estaba recuperándose y pronto volvería a su vida habitual.
15 dìas después, ahi estaba, como si nada hubiese pasado, con esa sonrisa llana y esa mirada franca, con ese su andar rapidito y a brinquitos alegrando mi mañana e iluminandome el alma.
El tiempo ha pasado, mi hijo ha terminado la primaria, su madre ya no lo lleva por la mañanas, ya no hay saludos matinales , Don José Guadalupe sigue en su esquina, pero mi rumbo cambió y no coincidimos. Pero algunas mañanas, hago trampa, desvío mi camino y provoco pasar por esa su esquina, y ahí está. Aprovecha ese su andar deprisa para llegar a la ventana de mi auto estrechar mi mano , regalarme su sonrisa y un
- dios te bendiga niña, que gusto volver a verte. Haber hoy no quieres nada, mira que si no traes dinero ahí me lo pagas mañana.-
Hay mi Don José rapidito, hay mi José de a brinquitos, realmente no traigo suficiente dinero para pagarte lo que me da tu mirada. Solo tengo como pago devolverte la sonrisa, estrechar fuerte tu mano y darte un sincero gracias.
Se que un día Don José ya no estará en su esquina , ya no regalará sonrisas, ni te alumbrará el día, pero haberlo conocido ha dejado en mí la certeza de que en la vida hay seres especiales, que tocan tu mano y es como si te tocasen el alma. Hacen que aprecies mas tu vida y te alegran la mañana.
Hay Don José Rapidito, Mi don José de a brinquitos, dios te bendiga siempre y mil gracias.................
BREVIARIO CULTURAL:
PACHORRAS = Del Verbo lentitud, fodongueando, que le pide permiso a un pie para mover el otro.
LEPERADAS= Majaderías, del verbo perder el estilo y sacar sapos y serpientes por la boca.