viernes, 8 de mayo de 2015

CUANDO ENVEJECE EL ALMA







Cuando se ha perdido la esperanza, la fe no alcanza para recuperar las ilusiones y los sueños. Cuando ves que la vida se te escapó de las manos, el sobrevivir no te devuelve la fuerza, Simplemente te conviertes en la sombra de lo  que fuiste, porque  has dejado de irradiar tu propia luz. Te cobijas en el destello de los que te rodean, porque tu energía se ha apagado por completo.
Te das por vencida, por un infinito cansancio que no parece parar nunca e irremediablemente  surge la Vejes, esa vejez  de la mujer que empieza en el alma y termina a flor de piel.

Todos dicen que espere, que algo mejor vendrá, que lo busque, que lo viva, pero es que ellos no saben mi  niño, que no hay nada mejor para mamá que sus hijos. Que cuando uno es arrancado de la forma en que la vida te apartó de mi lado, la herida es tan grande que nada lograra cerrarla jamas.

Es tan difícil salir adelante, cuando quien  debería estar a tu lado, te hace sentir que no vales la pena ni siquiera para apoyarte en el. Es tan duro aceptar que tu vida se ha reducido a vivir a la vera de los demás a solo aprender a ver , alegrarte un poco por la felicidad de los que amas y aferrarte de manera  desesperante y un poco enfermiza al hijo que te queda.

Es un todos los días de extrañar  al que partió, de no poder dejar de pensar en el calor de sus abrazos, es un todos los días de  desear que aparezca el que  esta cerca y me abrace por los dos. Es un diario  sentirte triste , sentir ese vacío de la mitad del alma que nunca se llena, que nunca acaba.

Es preguntarte una y otra vez,  por que demonios si ya tienes marchita el alma y arrugada la piel, la vida no te deja partir, a donde? da igual, a un lugar donde se pueda dejar de sufrir.