
Llorar? , si claro se vale llorar y todo lo que se necesite, para sacar esa sensación de fracaso o pérdida, que nos agobia y no deja avanzar al alma, pero a través del llanto tendremos que aprender a lavar las culpas, limpiar el corazón.
Aprender a recomenzar creo que es lo más duro, levantar los pedazos rotos y volverlos a pegar es imposible , los añicos no son recuperables, pero y si intentamos volver a moldearlos?, de otro modo , con otra forma y destino pero moldearlos nuevamente. Si tratamos de formar algo de la nada, que termine lleno de todo?
Perdemos tanto el tiempo en desgarrarnos de dolor, buscando los motivos, sintiéndonos culpables por los errores cometidos, por lo dicho, por lo no dicho, por lo que se ha hecho o se ha dejado de hacer. Donde dice que no podemos equivocarnos?, quien es el valiente que se atrevería a condenarnos para siempre por haber caido, alguien en realidad habrá que no ha caído nunca. Culpa? dios quizás toda la culpa del derrumbe a sido nuestra Y?, acaso no se cae el sol todos los dias en el ocaso y renace en el horizonte perdonandose todos los errores del dÍa anterior?
Ya bastante alto es el precio que pagaremos por perder aquello por lo que habiamos luchado, hemos de pagar toda la vida por algo que se nos ha ido de las manos, causandonos el dolor mas profundo?.
Si tan solo aprediéramos a aligerar nuestra carga ( y me incluyo). Cargamos con tantas culpas en el alma, que a veces nos olvidamos de limpiarla, quizás por eso Dios nos dió la bendición de llorar, usemos las lágrimas, no para desgarrar nuestro corazón, sino para lavar los errores y hacer brillar nuestro interior.
Quisiera tan solo, poder desplegar las alas y poder volar sin el lastre de lo perdido, de lo injuriado, de lo dañado y de lo escondido. Lograr hacer a mi alma tan libre, que pudiera ver cada mañana como el inicio de algo mejor y no la prolongación de un pasado que por ser pasado, ya no me pertenece. Ver solo hacia el futuro, utilizando mi presente para llegar .
Que mi lengua fuera más libre, vacía de veneno, pudiendo llamar a las cosas por su nombre, sin el miedo de que no me puedan entender. Si tan solo pudieramos no olvidar que es mejor el ver a través y no alrededor de los ojos, de cada ser que cruza en nuestro camino.
Recordar siempre al niño que fuimos y mirar la vida con su candidez. Sin complicar tanto los te quiero y los no quiero volverte ver.
Intentemos esta noche ponernos frente al espejo, ese que tanto odiamos, porque nos dice siempre la verdad y decirnos a nosotros mismos, TE PERDONO YA PUEDES DEJAR DE LLORAR.....................